La parcela ocupa la mitad de una manzana con calificación residencial como lugar para emplazar la nueva Biblioteca Municipal de San Vicente del Raspeig.

Entendemos que el edificio debe aparecer, dada su importancia para con la ciudad, como una pieza singular, con diferentes reglas de juego.

Como una declaración de principios el edificio se separa de su vecino y se apropia visual y físicamente del único interés del entorno: la zona verde pública.

Con este gesto se intenta dotar a esta nueva infraestructura urbana de una SINGULARIDAD y ENTIDAD propia, y a la vez REVALORIZAR el entorno de la actuación, que en la actualidad constituye un espacio desértico sin ninguna amabilidad.

Es por ello que planteamos desde el principio, un elemento que de calidez a la zona, un espacio donde se produzca una interacción social, una PLAZA GENERADORA DE VIDA, que sea el reflejo del interior de la biblioteca, con la que conforma un todo, ya que la escala que posee el edificio con respecto al entorno no es suficiente como para generar la vida que se pretende que adquiera el lugar. La biblioteca necesita unirse a algo más, necesita un entorno propicio donde interactuar, un espacio con el que crecer, la plaza surge como el primer gesto de la biblioteca, como LA PRIMERA INVITACION A LA CULTURA.

Desde el exterior se observa la actividad más pública y participativa del edificio, la zona de mostrador de préstamo y la biblioteca infantil.

La hendidura que crea el pliegue del muro con la medianera genera el ACCESO y mediante una plataforma continuación de la plaza se invita al peatón a entrar.

El edificio se pliega sobre sí mismo en espiral, pasando de ser EXTROVERTIDO en la plaza, zona de préstamo, a INTROVERTIDO en las plantas superiores, salas de estudio y consulta, buscando un interior alegre, lleno de luz natural mediante el gran lucernario que recorre toda la espiral y de vistas cambiantes e interconexiones entre todos los espacios.

El edificio se recorre cómodamente a través de sus rampas de suave inclinación, lo cual supone una ventaja para usuarios de avanzada edad, minusválidos, personas de movilidad reducida, etc y es fácil de entender para el usuario, ya que solo tiene un recorrido.

El edificio se ha diseñado para dotarlo de flexibilidad durante un período mínimo de 20 años, con la posibilidad de hacer cambios en función de las nuevas necesidades que fueran surgiendo con el paso del tiempo.

Las diferentes áreas programáticas se han proyectado no sólo en base a estrictos criterios de uso (altura de estanterías, capacidad, etc) sino también en base a criterios espaciales y de confort del usuario, pretendiendo crear sensaciones en él y de esta forma acercarlo de una forma amable al mundo de la lectura.

El esquema de funcionamiento del edificio sitúa los ESPACIOS DE USO volcados al vacío central y emplea el muro perimetral, como GRAN ZOCALO DE ALMACENAMIENTO de libros, revistas, puestos informáticos, BOE.. etc... discurriendo las circulaciones junto a él, bajo la luz natural de los lucernarios, que jalonan siempre las circulaciones... constituyendo éstas también espacios de uso, con lo cual se produce un mayor aprovechamiento de las superficies.
 

OBRA: Biblioteca pública municipal

FECHA: 2001

EMPLAZAMIENTO: San Vicente del Raspeig, Alicante

PROMOTOR: Ayuntamiento de San Vicente

PRESUPUESTO: 4.500.000 €

SUP. CONSTRUIDA: 2.300 m2

ARQUITECTURA: Daniel Solbes, Francisco Leiva, Jose Luis Campos, Jose Vicente Lillo, Elena Velasco, Alicia Parra, Carlos Company (est.col), Iago Perez (est.col)

  C/Abad Nájera nº6 · Telf.965 21 75 65

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