El proyecto parte de una parcela en loma, orientada hacia el mar pero rodeada por edificaciones que condicionan las vistas y la privacidad. La estrategia consiste en crear una vivienda que, a través de su configuración, se aísle del entorno construido y se abra plenamente al horizonte, manteniendo una conexión directa con el paisaje marino.
Para ello, el volumen se fragmenta en distintas piezas que se desplazan entre sí, generando espacios intermedios y perspectivas controladas. La orientación y disposición de cada elemento responde al estudio del soleamiento y de los vientos predominantes, optimizando el confort climático y reduciendo la demanda energética.
La elección de materiales sigue el mismo criterio de sostenibilidad: piedra natural del lugar, madera y aislantes de origen natural, minimizando el impacto ambiental tanto en la construcción como en el ciclo de vida del edificio. Así, la vivienda no solo se integra en su entorno, sino que lo respeta y potencia, convirtiendo la experiencia de habitarla en un diálogo constante con el mar y el clima mediterráneo.
2024
Alicante
Daniel Solbes, José Luis Durán
730 m²