La propuesta realizada para la estación de Alta Velocidad de Alicante partía de la adecuación de un proyecto previo. Además existieron otros condicionantes de partida, como un presupuesto austero, la estructura existente y una distribución cerrada, que da respuesta a las necesidades funcionales marcadas por las estaciones de tren.

La actual estación no fue el objeto de intervención, pero el nuevo edificio pone en valor el elemento más característico de la antigua estación, su nave central.

El proyecto une todos los espacios que conforman la Estación, regularizando las alturas interiores de las naves existentes y tratando la fachada como una sola pieza continua, unificando la gran variedad de soluciones existentes. Mediante una cubierta ligera, que se sitúa por encima de la cubierta existente, se enmarca la nave central, dotándola del protagonismo que se buscaba.

La temporalidad del edificio fue la que nos llevó a plantear una fachada ligera que envuelve la actuación y autoportante cuando reviste el único cerramiento de la actual estación. El viajero percibe una misma imagen de techos y de fachada, que da respuesta a las necesidades de opacidad, ventilación e iluminación, y que va cambiando según requiere cada zona, según su uso y necesidades.

La propuesta queda resuelta con materiales económicos, chapas y policarbonato, cuyos sistemas permiten su posterior desmontaje, posibilitando la reversibilidad a la situación para futuras actuaciones.