El proyecto surge a partir de una parcela de geometría inusual: un triángulo estrecho y alargado que condiciona tanto la implantación como el desarrollo de la vivienda. La estrategia consiste en adaptar el volumen a la forma del solar, deformándolo sutilmente para optimizar las orientaciones y las vistas. Hacia la calle, la fachada se presenta opaca y protectora, ejecutada en hormigón; hacia el interior, se abre y se vuelve permeable, dejando que materiales ligeros como el bambú filtren la luz y generen atmósferas cambiantes.
En planta baja se concentra la zona de día, ocupando la menor superficie posible para liberar espacio exterior y permitir que la planta superior, dedicada a la zona de noche, proyecte sombras y defina áreas de uso al aire libre. La arquitectura incorpora sistemas de protección solar que se adaptan a las diferentes estaciones, aprovechando las condiciones climáticas para reducir el consumo energético.
La materialidad responde al funcionamiento del conjunto: el hormigón actúa como barrera frente al vial exterior, mientras que hacia el jardín, porches y tamices de bambú difuminan los límites y articulan la relación entre interior y exterior, generando un refugio privado que dialoga con la luz, el clima y la forma singular del lugar.
2025
San Juan, Alicante
Daniel Solbes, José Luis Durán, Aitor Arenaza
350 m²
David Frutos
Construido
Gibeller, Alumed, B-ticino, Ambients, Ferpas.
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